El arte del falso nueve: Havertz del Chelsea vs. Trossard del Arsenal...
2026-03-16
En una era donde los delanteros centro tradicionales son cada vez más escudriñados, el rol de 'falso nueve' ha experimentado un resurgimiento fascinante en toda la Premier League. Si bien el éxito histórico del Manchester City con jugadores como Bernardo Silva y Kevin De Bruyne en este rol está bien documentado, la temporada actual (2025/26) ofrece dos casos de estudio convincentes: Kai Havertz en el Chelsea y Leandro Trossard en el Arsenal. Ambos jugadores, operando en posiciones aparentemente similares, aportan perfiles tácticos distintivamente diferentes que están moldeando las filosofías ofensivas de sus respectivos equipos.
La hibridez de Havertz: El iniciador de la presión
Kai Havertz, bajo la dirección de Mauricio Pochettino, ha evolucionado hasta convertirse en un falso nueve muy detallado. Su función principal no es solo bajar para enlazar el juego, sino también actuar como la punta de lanza de la presión alta del Chelsea. A menudo vemos a Havertz iniciando acciones defensivas, especialmente contra los centrales rivales que intentan construir desde atrás. Su incansable ritmo de trabajo y sus ángulos de aproximación inteligentes son cruciales para la asfixiante presión del Chelsea, a menudo forzando pases erróneos o pérdidas de balón en zonas peligrosas.
Estadísticamente, Havertz promedia 1.8 presiones exitosas por cada 90 minutos en el último tercio esta temporada, una cifra comparable a la de delanteros tradicionales como Ivan Toney u Ollie Watkins. Sin embargo, a diferencia de estos delanteros puros, los movimientos posteriores de Havertz suelen ser hacia las bandas o hacia zonas más profundas del mediocampo, creando espacio para que extremos como Raheem Sterling o Mykhailo Mudryk exploten el centro. Su habilidad para desmarcarse, atrayendo a los defensores fuera de posición, es un sello distintivo de su juego. Por ejemplo, en la reciente victoria del Chelsea por 2-1 sobre el Newcastle, el movimiento de Havertz arrastró a Sven Botman hacia la banda, creando el canal para el pase decisivo de Enzo Fernández a Sterling para el primer gol.
La técnica de Trossard: El creador y conector
Al otro lado de Londres, el despliegue de Leandro Trossard como falso nueve para el Arsenal bajo Mikel Arteta presenta un enfoque contrastante, pero igualmente efectivo. Trossard, naturalmente un extremo o mediocampista ofensivo, aporta un exquisito control de balón, una aguda visión para el pase y un movimiento excepcional en espacios reducidos. Su fuerza reside en su capacidad para recibir el balón entre líneas, girar rápidamente y buscar inmediatamente pases penetrantes o combinaciones rápidas.
El promedio de Trossard de 2.1 pases clave por cada 90 minutos desde la posición de falso nueve es una prueba de su producción creativa, a menudo operando como el pivote alrededor del cual giran Bukayo Saka y Gabriel Martinelli. Se trata menos de iniciar la presión alta y más de mantener la posesión y dictar el ritmo en el último tercio. Su toma de decisiones en zonas congestionadas es excelente, optando a menudo por el pase rápido e incisivo en lugar de un disparo especulativo. En la reciente demolición del Brighton por 3-0 por parte del Arsenal, la capacidad de Trossard para retener el balón y luego liberar a Martinelli con un pase perfectamente ponderado para el segundo gol destacó su contribución única.
Divergencia táctica e implicaciones futuras
Las diferencias entre Havertz y Trossard como falsos nueves ilustran el panorama táctico en evolución de la Premier League. Havertz ofrece una interpretación más exigente físicamente, centrada en la presión, creando caos y espacio a través de su incansable carrera y fluidez posicional. Trossard, por el contrario, proporciona un enfoque más refinado técnicamente, orientado a la posesión, desbloqueando defensas con pases complejos y movimientos inteligentes.
Ambos jugadores demuestran que el falso nueve está lejos de ser un rol unidimensional. Exige versatilidad, inteligencia táctica y la voluntad de sacrificar los goles personales por el bien colectivo. A medida que la Premier League continúa evolucionando, el éxito del Chelsea y el Arsenal con estos despliegues innovadores de Havertz y Trossard sin duda influirá en otros entrenadores para que reconsideren sus opciones de ataque tradicionales y exploren las emocionantes posibilidades del falso nueve moderno.